Chiharu Shiota “The Key in the Hand” at the Japan Pavilion . Biennale di Venezia.

La 56ª edición de la Bienal de Venecia tiene como lema All the World’s Futures [Todos los futuros del mundo]. En esta ocasión la Bienal  propone un proyecto dedicado a una nueva evaluación de las relaciones del arte y los artistas con el actual estado de las cosas.

El pabellón japonés alberga la instalación de la japonesa Chiharu Shiota (Osaka, 1972). Se titula The Key in the Hand, y se compone de miles de pequeñas llaves, provenientes de todo el mundo, que penden de una enorme maraña de hilos rojos que sobrevuelan dos barcazas. Sentada a la sombra de unos árboles en la puerta del pabellón, la artista contaba que ha querido escribir una poesía dedicada a la ausencia y las huellas del pasado. Sus hilos rojos son una manera de enmarcar la memoria para conocer los propios orígenes.

The 56th International Art Exhibition of the Venice Biennale
Title: The Key in the hand
Exhibition period: May 9 – November 22, 2015
Curator: Hitoshi Nakano(Curator of the Kanagawa Arts Foundation)
Organizer: The Japan Foundation

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beinnal venezia BIENNAL DE VENECIA

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VE15 VENECIA (ITALIA), 06/05/2015.- La artista japonesa Chiharu Shiota, posa junto a su obra "Follow the Line" en el pabellón de Japón durante la 56 edición de la Bienal de Arte de Venecia, Italia, hoy, 6 de mayo del 2015. La Bienal podrá abrirá sus puertas desde el 9 de mayo hasta el 22 de noviembre de 2015. EFE/Andrea Merola

La artista japonesa Chiharu Shiota, posa junto a su obra.

En nuestras vidas cotidianas, las llaves protegen cosas valiosas como nuestras casas, y nuestra propia seguridad personal. Al usarlas las abrazamos con el calor de nuestras manos. Así estas llaves van acumulando las memorias incontables que moran dentro de cada uno de nosotros.

Chiharu Shiota se especializa en instalaciones artísticas. Nacida en Osaka en 1972, actualmente vive en Berlín.Su obra consiste en varias instalaciones y performances en los que utiliza objetos cotidianos como camas, ventanas, vestidos, zapatos y armarios. Shiota explora las relaciones entre el pasado y el presente, lo vivo y lo muerto, y las memorias que las personas insertan en los objetos. Una característica de sus obras son las redes de hilo negro o rojo que rodean a los objetos.

Espai de arte contemporani Castelló (EACC), Castello .Letters of Thanks

LETTERS OF THANKS_Castello_2 LETTERS OF THANKS_Castello_1

Foto:Wanna Filmmakers

“Cartas de agradecimiento” es una obra participativa, concebida como una instalación, en la que se brindaba la oportunidad de contribuir a todos los interesados que fueran capaces de escribir una carta dando las gracias, fuera cual fuera el motivo de la gratitud del yo que escribe a un supuesto “otro”, sin necesidad de identificarlo. En las bases de la convocatoria, incluso podía tratarse de una alteridad imaginaria, la única condición es que el contenido tuviera una relación con el correspondiente sentimiento de gratitud. Diez mil cartas escritas por habitantes de Castellón y la provincia se reunieron construyendo los fragmentos de un relato hecho de narraciones breves, que la artista articula y anuda a sus arquitecturas hechas de hilos que parecen transformarse en cuerdas que nos atan al mundo.

Esta instalación de Chiharu Shiota tiene que ver con muchos elementos referenciales de la cultura japonesa, lo que ella entiende como universo exterior, y a la vez con su experiencia personal o universo interior, cuyas dimensiones son para ella comparables. Entre uno y otro, el primero representado por la cultura de origen y el segundo con el yo separado de la raíz, tensa los hilos que constituyen las densas redes  que unen  materialmente todas las partes de un todo específico constituyendo una nueva espacialidad. Los hilos se pueden identificar a su vez  con el flujo del tiempo y con un acontecer que pone en comunicación la vida y la muerte del mundo. Pero, el uso de los hilos que ella hace recuerda el tipo de cuerda de paja de arroz trenzada (shimenawa), que se emplea en ciertos rituales de purificación en los santuarios sintoístas. A estas cuerdas se atan en zigzag tiras de papel (shide) con ofrendas o deseos, al igual que los oráculos escritos (omikuji) sobre tiras de papel dobladas se cuelgan de las ramas de los árboles sagrados. Los destinatarios son los kami u otras deidades de la mitología japonesa, a las que se atribuye el poder para ahuyentar la desgracia o satisfacer las peticiones que se han hecho por este medio.  “Cartas de agradecimiento” se puede entender así como una propuesta de ritual, cuyos antecedentes se hagan o no conscientes, tienen que ver con las cuerdas, los papeles y las tabletas tradicionales (ema) que venden en los templos, sobre las que se escriben deseos y se cuelgan de un árbol sagrado para que los dioses puedan leerlos. Es una obra en la que un colectivo anónimo comparte secretos sin contar y que, a través de las muestras de agradecimiento, narra historias particulares exponiendo el mundo de afectos que forma parte de cada universo personal.

Al igual que si dibujara, la artista entreteje los hilos uniendo diferentes puntos de la nave central del EACC, como si se tratara de rizomas que se prolongan a través de caminos  que se pierden en una geografía extraordinaria, propiciando  una especie de intertextualidad, que el ojo difícilmente discierne sin extraviarse. Esta ocupación del espacio, al igual que en otras instalaciones de la artista, no se hace sin atrapar todos los objetos que se encuentran entre ellos: los vestidos de novia, las camas de hospital vacías, los zapatos que fueron llevados por seres que han desaparecido, los espejos rotos, los pianos callados, los libros leídos, las maletas llenas de lágrimas y  las cartas anónimas de agradecimiento, como es en el caso actual. Los hilos son comparables a cuerdas que impiden el paso al transeúnte, pero también a las venas del mundo que se dispersan y se entrecruzan recíprocamente generando una  circulación en múltiples direcciones. La diáspora experimentada por la propia artista precede el inicio de estas creaciones de hilos con las que se inventan caligrafías y actos de habla, cuya exploración indica el intento de resemantización por parte de la artista de nuestro entorno más doméstico y cotidiano. No obstante, estos hilos son también las gotas unidas de lluvias de una melancolía lúgubre muy antigua, que se transmite de generación en generación a través del cordón umbilical que nos une al mundo. Nuestra experiencia de lo real y la realidad activa un sistema relacional entre yo y el mundo que introduce la noción de tiempo en un espacio dado, activando una especie de topología de red, mediante la cual la percepción sensible amplía su campo de visión. Todo empieza en el dibujo y la línea, que se transforma en una lluvia horizontal que es la viva imagen del dolor de la pérdida y la melancolía del tiempo que obra el nacer y morir de las cosas de este mundo, su aparición y desaparición, al igual que la presencia y ausencia de todo lo que existe. Así que este texto también es una carta de agradecimiento, pero en este caso a la propia artista por todo lo que nos dice a través de su obra.

Texto  publicado por el Espai de art contemporani de Castello sobre la exposicón “Cartas de agradecimiento”

Zorlu Performing Arts Center, Istanbul / Turkey. First House

ZORLU PERFORMING_Istanbul_3 ZORLU PERFORMING_Istanbul_2Foto: Yurttas Tumer

Escenografía para la opera “Tristan and Isolde”, 2014, Kiel Opera House/Germany,

Tristan-Isolde2Foto: Olaf Struck

Museum of Art, Kochi, Japan. 2013.Letters of the Thanks

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Century Museum of Contemporary Art/Japan. “A Room of Memory”, 2009.

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 Foto: Sunhi Mung

Chiharu genera entramados que simbolizan lo que somos, las cosas a las que pertenecemos, que nos anclan, y a las que no podemos renunciar.Creando una atmosfera opresiva y claustrofóbica con la estructura de lana, sus instalaciones nos sitúan en un lugar onírico, donde desarrollamos cierto estado de ansiedad.

Ni el comienzo ni el fin del entramado es visible. Junto al entramado de vida, los objetos suspendidos, paralizados como recuerdos, como momentos que flotan en la maraña de pensamiento. Y las ropas usadas, la ausencia del cuerpo símbolo de la propia vida.

Todo entrelazado libera una carga de energía que automáticamente cautiva al espectador.

 

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Sin titulo . 2014

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fuentes:

http://www.chiharu-shiota.com

http://www.eacc.es/es/chiharu-shiota/

http://cultura.elpais.com

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